8.2.12

-KyuMin- ¿Le tomo las medidas?


¿Le tomo las medidas?.
4,100 palabras / nc-17
pair: KyuMin (Kyuhyun x Sungmin) / Mención de YeHyuk

Sungmin se encuentra en una tienda de ropa, listo para adquirir un nuevo traje. El amable vendedor le ofrece más que ese atuendo requerido.

Advertencia: Como se menciona antes, hay indicios de YeHyuk (O sea Yesung x Eunhyuk)
N/A: Letrazos y errores ortográficos corren por mi cuenta.

*****


-Y quiero que todos estén impecables para la reunión de mañana.-

Un “Entendido” se escuchó al unísono en la sala de juntas. El jefe de esa compañía era uno de los empresarios más exitosos en el medio de las ventas, su nombre era prácticamente reconocido por todos. Pero también era odiado por muchos, empezando por sus trabajadores; uno de ellos era Lee Sungmin, afortunado en ser uno de los empleados ejemplares de la empresa.

La idea de ir ‘impecable’ para esa reunión era de su desagrado pues siempre que el jefe mencionaba esa palabra, significaba que tenía que comprar un traje y zapatos nuevos. Su armario estaba lleno de trajes en distintos tonos de azul, otros colores y varios modelos negros, todos muy sofisticados. Pero aún así tenía que comprar otro pues su jefe podría notarlo y entonces tendría problemas y esa era una de las principales causas por la cual lo detestaba, era perfeccionista a más no poder y exigente como si no hubiera mañana.

Después de aquella junta, su jornada laboral prosiguió hasta las 4, era sábado y salía “temprano”. Con su portafolio en mano se dirigió al estacionamiento a buscar su auto; cuando estuvo cerca de éste, escuchó una voz detrás suyo.

-¡Min!- Y una mano lo tomó por el hombro, Ming de inmediato se volteó.

-Hyuk… ¿Te irás conmigo?- Ambos se sonrieron, Hyukjae era su mejor amigo.

-No, hoy vinieron por mi- Y una sonrisa tonta se dibujó en los labios de su rubio amigo. Un portazo se escuchó de una camioneta cercana y de ésta provino un chico pelinegro al igual que Ming. Su semblante era amable y una corta sonrisa estaba plasmada en sus labios, se aproximaba lentamente a ellos. Sungmin lo había visto antes…

-Él es Yesung… Lo recuerdas ¿Verdad?-

-Sí, lo recuerdo bien, es tu pareja.- Ambos se sonrieron, hasta que el tercero llegó y saludó.

-Buenas tardes Sungmin ¿Interrumpo algo?- Yesung sonrió mientras con su brazo derecho rodeaba la cintura de Hyukjae, propiciándole un corto beso en la mejilla, haciéndolo sonrojar.

-Ehh no, para nada. De hecho yo ya me iba.- Hizo una corta reverencia y de su bolsillo sacó las llaves de su auto.

-Minnie… ¿Dónde comprarás tu traje esta vez?- Hyuk lo interrogó inesperadamente.

-Ahh… no lo sé, las tiendas a las que siempre voy no tienen distintos.-

-Te puedo recomendar un lugar…-Hyukjae hurgó un poco en la bolsa de su pantalón, sacó un tarjetero y le entregó una a Ming.

-Es fácil llegar y hay ropa muy buena.-

-Ohh… muchas gracias, iré ahora mismo.- Sungmin sonrió y guardó la tarjeta en la bolsita de su saco, se dio la vuelta soltando un débil “Hasta luego” pero escuchó otro tipo de palabras.

-Te divertirás… Ahí lo conocí a él.- En el rostro de Hyukjae había una sonrisa indescifrable para Sungmin, nunca la había visto. Y en cuanto a ‘Él’ se refería a Yesung… ¿Lo conoció en esa tienda? Que extraño, pero no le dio importancia.

-Después te llamo- Atinó a decir Ming. Se despidió con la mano, subió a su auto y dejó el estacionamiento.
En una esquina le había tocado la luz roja del semáforo así que se dedicó a observar la tarjeta. No tenía nada relevante, sólo la dirección y el teléfono, ni siquiera tenía el nombre de la tienda, pero al reverso había un escrito a mano, al parecer era la letra de Hyukjae.

“Ya consíguete una pareja, te me estás amargando :P”

El mensajillo hizo sonreír a Sungmin pero no le tomó importancia, guardó la tarjeta y en cuanto la luz verde se lo permitió continuó manejando.

Cuando llegó, dejó su auto en el valet parking y entró a la tienda. Todo lucía normal, había trajes en distintos colores, zapatos, corbatas, mancuernillas, incluso hasta vendían relojes y brazaletes para hombre… todo tipo de accesorio que pudiese conformar un atuendo impecable y elegante. En la caja de cobro había un chico con una amplia sonrisa, que recibió a Ming con un agradable “Buenas tardes”

Ciertamente, a Sungmin le hartaba un poco ir de compras, así que mientras más rápido encontrara un atuendo de su agrado o al menos que fuese decente podría irse. Comenzó a buscar, veía los sacos, las camisas, se tomó su tiempo tratando de adoptar alguno de esos trajes pero nada, no había nada de su agrado.

-Eish…- Tras varios minutos que para Ming fueron horas, se hartó de no encontrar nada de su gusto, cuando de pronto…

-Buenas tardes ¿Puedo ayudarlo en algo?- Un joven más alto que él y al parecer menor se le acercó con una sonrisa en los labios. Su cabello era castaño, su piel blanca y su porte era elegante. En el cuello traía una cinta métrica.

-Ehh… No aún.- Ming sin querer ser grosero rechazó su ayuda y continuó su búsqueda.

-Muy bien, no le molestaré entonces. Si necesita mi ayuda puede llamarme, mi nombre es Kyuhyun.- Y con la misma sonrisa con la que vino, se fue.
Sungmin giró los ojos, ese era uno de los factores por el cual odiaba ir de compras, los vendedores acosadores que se la pasaban encima de él para ofrecerle cualquier cosa que viese o tomara en sus manos, eran tan hostigantes.

Si bien tenía que comprar el traje, girando los ojos no lo encontraría, así que retomó su búsqueda pero ya estaba harto, quería irse a su casa a comer y descansar. Suspirando pesadamente decidió pedirle ayuda al chico de antes, si él trabajaba ahí, podría darle alguna sugerencia, ¿No? Era parte de su trabajo; alzó su mano y disimuladamente volteó a ver al cajero, quien inmediatamente le hizo una seña a Kyuhyun para que lo atendiese. Ming victorioso sonrió al ver cuando el joven castaño se acercaba.

-Dígame.- Kyu se postro frente al pelinegro.

-Mira, quiero que me ayudes. Tengo una reunión y necesito un traje nuevo pero ninguno de los que he visto aquí me convence…-

-Me alegro que pida mi ayuda, nuestra tienda se especializa en eso, encontrar lo que busca.- El chico castaño se alejó un poco y observó a Ming de pies a cabeza varias veces, sin perder detalle alguno.

-Sígame por favor.- Y comenzó a caminar con Sungmin siguiéndole. Conforme atravesaba la tienda tomó varios trajes… 4 o 5 si su vista no fallaba; se dirigió al probador, prendió las luces y lo llevó hasta el último.

-Por favor pruébese uno a uno y muéstreme.- Con esa sonrisa que nunca se desvaneció, dejó los trajes en brazos de Sungmin, lo tomó por la espalda y lo metió al probador, esperándolo afuera.

-Está bien…- El pelinegro obedeció algo enfadado, finalmente lo había obligado, pero todo era por su culpa, si había pedido ayuda, tenía que aguantar.

Colocó los ganchos en la percha y admiró los trajes, no estaban mal… todos eran tonos obscuros y era lo que importaba, aunque uno era color vino… pero bueno, al final confió en el ojo ajeno y comenzó a ponerse el primero. El color era… soportable, azul ultramar.

Se desvistió, se colocó el pantalón y al parecer era de su talla pues aún con la camisa fajada le quedaba bien, el único detalle era lo largo, por su falta de estatura siendo un hombre, los pantalones siempre le quedaban un poco más largos, y su primera solución mental fue preguntar si en la tienda podrían arreglárselos… Sí, eso era, y así podría irse más rápido a su casa… cuando iba a abrir la puerta del probador, escuchó unas voces.

-Buenas tardes.- La voz de un joven resonó, alguien más había llegado a la tienda, y por lo poco audible que era su voz Ming dedujo que ese nuevo cliente hablaba con el cajero. Se quedó en silencio para escuchar qué más pasaba cuando de pronto Kyuhyun se metió al mismo probador en el que estaba Sungmin, y él obviamente completamente molesto iba a objetar, pero el castaño le tapó la boca con una mano, hizo uso de la otra para hacerle la seña con el dedo índice de que guardase silencio, y así ambos se dispusieron a escuchar lo que sucedía fuera del pequeño espacio.

-Vengo en busca de Kyuhyun.- El demandante tenía una voz suave pero decisiva.

-Ahh… Él ya no trabaja aquí.- Pronunció el cajero, palabras que fueron sorprendentes para Sungmin… ¿Cómo que ya no trabajaba ahí? Si justamente estaba frente a él cubriéndole la boca… ¿Y de qué se escondía? ¿En qué andaba metido ese Kyuhyun como para que mintieran así?
Sin decir más palabra, el tipo se marcho, o al menos eso pudieron escuchar Kyu y Ming pues de nuevo reinaba el silencio en la tienda.

El castaño retiró su mano de la boca ajena y suspiró, miro al pelinegro y sin dar explicación alguna comenzó a juzgarlo.

-Me agrada mucho cómo luce en éste traje, el largo es un poco molesto, pero yo podría solucionar eso si le parece bien…- Emocionado lo tomó de los hombros y lo removió un poco, ahora Sungmin estaba parado frente al espejo viendo su reflejo y Kyuhyun detrás suyo, el espacio era muy reducido ya que ambos estaban metidos en ese pequeño probador.

-Aquí mismo podemos hacerle la modificación al traje si es que éste le agrada.- Y sin dejar que Ming dijese algo, tomó su cinta y comenzó a medirle el cuerpo. Primero los hombros, los brazos, el abdomen…

-Disculpa pero es un poco innecesario… parece que quieres confeccio…- Pero se quedó callado al sentir las manos del castaño en sus glúteos.

-Usted tiene un trasero perfecto.- Lo estrujó con fuerza, lo cual hizo que Sungmin soltara un inesperado gemido de dolor… él y su siempre delicado cuerpo, odiaba eso.

-¿Qué te sucede?... ¡Suéltame ya mismo!- Lamentablemente la falta de espacio no le permitió hacer nada, y no quería crear un escándalo, así que por medio de miradas en el espejo se dirigió a él.

-¿Sabes? Tienes muy malos modales.- Dejando las formalidades atrás Kyuhyun se apegó al cuerpo ajeno, colocando sus manos en el plano abdomen del pelinegro.

-Desde que llegaste no me has tratado bien… Pero yo no soy como tú, yo sí te daré un buen trato.- La amable sonrisa que el castaño tuvo todo el tiempo en sus labios se perdió en el abismo, ahora sus facciones reflejaban la perversión y lujuria pura.
Sungmin por su parte nunca había atravesado una situación así, no sabía qué hacer, estaba entrando en pánico.

-Déjame ya o no responderé- Trató de reflejar calma y de alejarlo haciendo uso de su codo sobre el abdomen del más alto, pero de nada sirvió, Kyuhyun no se alejó, al contrario de eso, se apegó más a su cuerpo, hasta hacerlo sentir entre sus glúteos un bulto… Oh no, eso no pintaba bien.

-Yo tampoco voy a responder, pero hay otros asuntos que sí responden… ¿Verdad?- Aprovechando el lugar en el cual sus manos estaban posadas, el castaño deslizó una de ellas hasta la pretina del pantalón ajeno, desabotonándolo para colar su diestra dentro de la prenda, logrando así un contacto pleno con el miembro de Sungmin, el cual aún era cubierto con su boxer. Ésta situación debilitó aún más al pelinegro pues era incómodo y le producía unas sensaciones horriblemente extrañas… las cuales aumentaron cuando sintió en su oreja los dientes de Kyuhyun mordiendo la delicada piel de esta, dejando ir lentamente el aire de sus pulmones en su oído, provocándole escalofríos.

-Déjame… Déjame ya- Con sus manos, Sungmin intentó sacar la ajena de su pantalón, pero no le fue posible, el castaño tomó en su mano el miembro de Min y lo apretó, haciendo cesar todo movimiento, provocándole un dolor agudo.

-No finjas, no quieres que deje de tocarte…- Mordió su oreja de nuevo al mismo tiempo que soltaba risitas cínicas y empezaba a mover su mano nuevamente sobre el miembro de Sungmin.
El pelinegro en reacción echó su cadera hacia atrás, escuchando repentinamente un gemido débil en su oído, de inmediato volteando a ver a Kyuhyun mediante el espejo.

-Me estás provocando conejito.- Y en efecto, con su acto sin querer Sungmin había frotado sus glúteos contra el bulto del castaño, se odió por eso, pero odio mucho más a Kyuhyun por seguir tocándole y encima ponerle ese espantoso apodo.

-Me llamo Sungmin… No soy un conejo… Y quítate ya de encima o… o gritaré.-

-Hah! No es necesario que lo hagas… yo te haré gritar- esas palabras sonrojaron en demasía a Min, nunca alguien le habia dicho eso, y mucho menos usando ese tono de voz tan... sexy; su mente no pudo encontrar otra palabra, pero su cabeza ya no pudo seguir buscando sinónimos ni adjetivos adecuados pues sintio aquella gran y delgada mano por fin escabullirse dentro de su boxer, recorriendo con la yema de sus dedos su miembro que ya manifestaba una semi-erección. Esas acciones provocaron un suspiro largo en Sungmin...¿Por qué diablos se sentía tan bien? Ni siquiera conocía a ese sujeto pero esa simple caricia bastó para convencerse de que quería continuar aquel acto a pesar de que estaba en completa oposición en un principio.

La mano del castaño envolvió el miembro de Sungmin comenzando a acariciarlo, sentirlo, complacerlo lenta y deliciosamente. El pelinegro ya estaba un poco jadeante con tan sólo ese acto; sin más, apoyó su espalda en el pecho del más alto y cerró los ojos, dejándose llevar por la agradable sensación.

-¿Qué es este cambio tan repentino, eh?~- Kyuhyun lamió el lóbulo izquierdo de Ming, deslizó su lengua a lo largo hasta llegar a su cuello, en el cual sus dientes se clavaron con suavidad, buscando hacer en su blanca piel algun tipo de marca.

Sungmin ansiaba contestar a la pregunta, pero simplemente no podía, por alguna extraña razón cada toque que Kyuhyun le propinaba era exquisito, y por eso le fue imposible convertir algún pensamiento en palabras, al menos no por ahora, así que sólo se dedicó a recibir la buena y placentera atención que el castaño le estaba brindando, se mordía los labios y mantenía los ojos entrecerrados, mientras la mano de Kyu subía y bajaba lentamente por su miembro, con su pulgar acariciaba fuertemente el glande de éste y en veces presionaba el meato, haciendo retorcer a Sungmin.

-Contesta mi pregunta conejito...- Su voz grave penetró de nuevo el oído de Min, provocando nuevos escalofríos que nacieron en su nuca y terminaron en sus talones. Pero a Ming se le haria imposible contestar esa pregunta si las caricias no cesaban, así que aplicando un poco de fuerza rompió la atmósfera, sacó la mano de Kyuhyun de su pantalón y se giró; ambos quedaron viéndose de frente y de inmediato Min se apegó al cuerpo ajeno haciéndolo recargarse en la pared del pequeño probador, acariciando con la palma de su mano aquel bulto que ya había rozado antes, era grande y ya estaba demasiado duro. Acercó sus labios a los de Kyu y susurro lentamente.

-Si soy un conejito, entonces tú eres un lobo... No hay mucho que pueda hacer en mi defensa ¿verdad?- Su semblante sufrido cambió a uno completamente inocente e infantil, usando un tono de voz suave y agudo tratando de seducirlo, con su otra mano tomó la del castaño, esa misma que lo masturbaba hace un minuto y la colocó sobre su abdomen, susurrando de nuevo. -atácame...- Y así fue, Kyuhyun volvió a escabullir su mano dentro de ese pantalón, sintiendo la ahora completa erección del pelinegro. Con sus dientes alcanzó los rosados labios de Min e intentó comenzar un beso, el cual se le concedió rápidamente ya que el pelinegro buscó con su lengua la ajena, la entrelazó y comenzó a sentirla y recorrerla remarcadas veces, ambos lo disfrutaban plenamente. Pero el fogoso beso se vio frustrado…

-Ahhh… Así no…- Kyuhyun se separó de él con los ojos cerrados, emitiendo un gemido un tanto fuerte. Sungmin había presionado de más la aún cubierta erección del castaño propiciandole dolor, pero el conejo no se arrepintió, ese gemido había sido lo más sexual que pudo haber escuchado en su corta vida, y sin duda quería más, así que planeó atacar los labios de Kyu y con su habilidosa mano empezó a desabotonarle el pantalón. Pero el castaño fue más rápido y apartando un poco su rostro, atrapó con sus dientes los finos labios del más bajo, mientras su mano trabajaba cada vez más rápido en ese delicioso miembro.

-No me muerdas… me… me duele…- Ming había estado mordiendo su propio labio pues quería reprimir todo suspiro y gemido que saliese de su garganta, sería vergonzoso si alguien los encontrara ahí así, pero de pronto degustó un sabor a metal… así es, su labio estaba sangrando, Kyuhyun lo había mordido muy fuerte y por eso dolía. El castaño delineó los labios de Min con la punta de su lengua y le sonrió mientras paró la masturbación.

-No lo interpretes como dolor… si no como placer.- y lo besó una vez más, ahora fue un beso fugaz pues sus labios viajaron hasta su cuello, quería descender aún más pero la camisa de Sungmin se lo impedía, así que susurró sobre su cuello.

-desabotónate- y tan pronto como pronunció esas palabras dejó de sentir la pequeña y cálida mano de Ming sobre su miembro, a pesar de que no mantenía ninguna acción le brindaba una especie de calor... Por lo tanto tomó la mano del pelinegro y la colocó de nuevo ahí.

-Olvidalo, lo haré yo- su aliento chocó en la piel de Sungmin y con su otra mano empezó a desabotonar la camisa dificultosamente; por eso decidió hacerlo sólo hasta el abdomen e inmediatamente su lengua se unió a su pezón izquierdo, comenzando a lamerlo en circulos, a morderlo con algo de fuerza provocando en Min gemidos más fuertes.

-Shhhh… ¿No te avergonzabas de hacer algún ruido?- Kyuhyun susurró sobre la húmeda piel de su pezón, haciéndolo estremecer.

-Nhhh... No lo menciones... Tan sólo... Tan sólo continua- Sungmin estaba realmente excitado, el placer de todas las acciones en su cuerpo mezclado con la sensación de riesgo por ser descubierto. Todo se complementaba y se repartía en distintos puntos de su cuerpo como sus muslos, sus manos, su pecho... Pero de pronto un hormigueo comenzó a nacer en su abdomen, a medida que Kyuhyun movía su mano en su miembro la deliciosa sensación crecía... Ming sabía que pronto terminaría y Kyu lo intuía también por las 
expresiones del pelinegro... pero

-No... No puedo...- Pronunció con una voz cargada de deseo y luchaba contra su voluntad para dejar de sentir las deliciosas caricias.

-Vamos Minnie... Dámelo...- Entonces Kyuhyun se irguió viendo fijamente a Ming y así aumentó el ritmo de la masturbación, sentía como la piel de su miembro subía y bajaba al compaz, su mano estaba húmeda de su fluído pre-seminal... Todo era perfecto al momento.

-No... En-ensuciare mi... Ahhh... Nhhh-noo... La ropa...- Sungmin ya estaba hiperventilando marcadamente, recargó su frente en el mentón de Kyu y cerró sus ojos, sintiendo cómo perdía lentamente esa batalla por contenerse, pero pronto todo movimiento cesó. Abrió sus ojos lentamente buscando la mirada ajena con la suya y la única que encontró estaba llena de lujuria, perversión, deseo. Los labios de Kyuhyun le regalaron una ensanchada sonrisa, su lengua se deslizó lentamente sobre la carnosa piel, relamiéndose.

-Yo le pondré solución a eso... Pero quiero que te corras- Repartiendo besos fugaces en cuello y pecho, Kyu descendió rápidamente, bajó sólo un poco el pantalón y boxer de Sungmin, abrió la boca, exhalando sobre su miembro un tercio del caliente aire alojado en sus pulmones y dió una corta lamida, propiciándole a Ming un fuerte escalofrío que corrio desde sus muslos hasta agolparse en su abdomen, haciéndolo temblar. Con sus labios aprisionó la punta de éste y succionó un poco, después con su lengua delineó repetidas veces el meato.

Sungmin cerró sus ojos y colocó su mano en la cabeza ajena, tomándolo de los cabellos con suavidad, suspiró tratando de calmarse y mentalmente pidió perdón a Kyuhyun por lo que le haría pero ya no aguantaba, asi que sin más tiró de su cabello e introdujo de golpe su miembro en la cavidad bucal del castaño, sintiendo tan delicioso el calor interno apoderándose de su erección. Kyu por su lado, lejos de molestarse lo miró provocativamente y comenzó a usar su lengua, logrando escuchar los pesados y reprimidos gemidos de Sungmin, los cuales le indicaban que no duraría mucho, así que comenzó un rápido ritmo con su cabeza. El pelinegro tomó firmemente el cabello ajeno y fijó un ritmo aún más acelerado, moviendo a la par su pelvis, prácticamente penetrando la cavidad bucal de Kyuhyun.

-Nhhh… Ya… Ya casi… - Sungmin se escuchó a sí mismo y en una milésima de segundo se preguntó cómo es que había terminado en una situación así, un sujeto prácticamente desconocido estaba haciéndole uno de los orales más cortos pero deliciosos de su vida y encima en el probador de una tienda a la que nunca había ido antes… Pero entonces sus pensamientos se nublaron, sus muslos se tensaron de golpe y su abdomen se contrajo mientras sentía como su miembro punzaba con fuerza; la boca de Kyuhyun fue llenada por una gran carga de su tibio semen, el momento se acentuó con un extraño gruñido que emitió Sungmin, mientras se mordía el labio.

Durante unos segundos la mente de Ming quedó completamente en blanco, sólo podía pensar en regular su tan acelerada respiración, hasta que sintió la mano de Kyu sobre la suya, obligándolo a que soltara su cabello… aún tiraba fuertemente de ellos.

-Lo… Lo siento…- El pelinegro articuló esas palabras exhalando todo el aire reprimido de sus pulmones, dejó ir su espalda hacia atrás, recargándose en la pared del probador para descansar un poco su cuerpo. Kyuhyun se incorporó lentamente, subiéndole los pantalones a Sungmin, sonriéndole. Frente a él tragó con lentitud el semen de su boca, haciendo sonrojar al más bajo y justo antes de que hablara, ambos escucharon desde afuera

-Kyuhyun ¿Podrías venir por favor?-

La aterrada facción de Sungmin hizo reír al castaño.

-Claro, permítame un momento.- Gritó Kyuhyun desde el probador. Ming lo miraba fijamente, aún aterrado.

-Mierda… yo también quería sentirme bien.- La mano del castaño sobó fugazmente por encima del pantalón su pronunciada erección mientras una incómoda mueca tomó lugar en su rostro, Min notó esto y se sonrojó, sintiendo plena pena al ser sólo él el que había obtenido satisfacción.

-No tardaré ¿Ok?- Una sonrisa en los labios de Kyu sustituyeron su semblante anterior.

-Espera…- Sungmin lo tomó con su mano del hombro y con la otra del mentón, con su lengua lamió la comisura de sus labios, entregándole después un corto beso.

-Aún tenías un poco de…-

-Semen, gracias.- Kyuhyun sonrió victorioso al culminar la oración y ver cuan rojas estaban las mejillas de Sungmin. Le causaba gracia y ternura la manera en que su comportamiento cambió por momentos, de ser un rehusado hombre terminó en un sonrojado y sumiso conejito.

Sin más, Kyuhyun abandonó el probador. Fuera de éste dio un largo respiro y con la mejor de sus sonrisas se dedicó a atender a los nuevos clientes que estaban en la tienda. Una exigente señora pedía un traje elegante para su hijo quien iba a graduarse. Al pobre castaño lo trajeron dando vueltas, mostrándole decenas de trajes y al final ninguno les convenció… le habían quitado su preciadísimo tiempo.
Cuando por fin se fueron, iba ya en dirección a los probadores, pasó por la caja y el encargado de ésa área habló con él.

-Kyu… El cliente al que estabas atendiendo antes se fue muy satisfecho.- Los ojos de Kyuhyun se abrieron en demasía… se había ido.

-Compró un traje azul muy bonito, al parecer tienes buen gusto eh~- El cajero le sonrió.

-Gracias…- Kyuhyun también le sonrió y se dirigió al probador, si sólo había comprado un traje, los otros debían estar ahí aún.

Cuando entró al pequeño lugar, los otros trajes estaban ahí colgados, sin ser tocados. De la percha colgaba una pequeña nota. Kyu la tomó entre sus dedos y la leyó.

“Muchas gracias por todo. Quiero que arregles mi traje, lo necesito para mañana, así que ven a mi departamento. Para asegurarme de que vengas, tomé una de tus pertenencias, te esperaré en la noche.
Sungmin

Y al reverso de la nota venía su dirección. Kyuhyun sonrió victorioso pero pronto su mente se enfocó en “Una de tus pertenencias” Así que buscó en sus bolsas del pantalón y camisa pero aún conservaba las llaves de su auto, su cartera y dinero.

-Muy gracioso Sungmin…- Una sonrisa más grande se plasmó en sus labios. El pelinegro se había llevado su cinta métrica.

Sí, Kyuhyun iría a su departamento… pero no precisamente a arreglar su traje.





.¿Continuará?.

12 comentarios:

  1. !!creooo que casi muerooo!! estuvo genial yo no creo tener tanto talento como para escribir algo tan genial como esto felicidades!!

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  2. Wooooooow!!!1 Está increíble ¡lo amé! Kyu tan sexy y devorándose a un tierno conejito :3 ¡gracias! Lo disfruté muchísimo. Ese Eun xD haciéndole un gran favor ja ja.

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  3. Dios, estuvo super genial, me siento rara leyendo esto desde la oficina pero no importa, es para aliviar el estrés (?) me encantó, tienes que escribir, aunque casi no me gustan los AU, Kyumin tiene mucho para hablar, saludos!

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  4. Me gusto mucho ,minnie diciendo sit yo sou un conejito tu eres un lobito jajajja me mato de la risa

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  5. muy bueno unnie me a encantado primer KyuMin que leo y más lemon wa!!!!!!! me gusta mucho como escribes!!!
    sigue así si subes otra aquí fiel lectora ^^
    lobito y conejito hahahahaha
    el YeHyuk muy cute
    y el KyuMin wow lo dejarona medias por culpa de
    la señora ¬¬ hahahaha
    cuídate unnie^^

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  6. contiiiiii!!!!!!!!!!!!!

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  7. Omo, Omo!!! A mi no me gusta mucho el Yaoi con mis Oppas, pero el KyuMin lo amo así que lo leí...y te digo...Demasiadas felicitaciones >w< No lo puedo creer no había leído nunca un tan Hermoso y bien relatado Lemon *-* Demasiadas felicitaciones --aplaude-- Lo Mejor de la vida...FELICIDADES!!!

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  8. Estuvo wuuuauuuu ... Me encanto... Ahhhhh kyu es el mas tierno del mundo.. Ahhh

    ahhh ME ENCANTO... SIGUE ASI... :3....

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  9. por favor sigue el fic esta bueno e interesante no lo abandones terminalo porfa

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  10. El one ahora del kyumin be encanto cotinualo pi favor toebes ya buena forma de redactar

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  11. habra continuacion? siempre entro a ver si hay continuacion y nada... es frustrante, el fic esta buenisimo, podrias continuarlo? porfita

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  12. OMFG LO AMÉ
    quiero la continuación para saber que harán los dos en la casa de Minnie ¬u¬
    ok ya, muy buen fic, me gustó la trama(?)

    Con cariño, una kyumin shipper <3





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