6,060 palabras / nc-17
pair: KyuMin (Kyuhyun x Sungmin) / poco QMi ( Kyuhyun x Zhoumi)
Vivir con las ganas de realizar algo es malo, sobretodo cuando la vida te da la oportunidad de llevarlo a cabo.
Advertencia: Está extremadamente largo ;;Kyuhyun es un gay amargado (?)
pair: KyuMin (Kyuhyun x Sungmin) / poco QMi ( Kyuhyun x Zhoumi)
Vivir con las ganas de realizar algo es malo, sobretodo cuando la vida te da la oportunidad de llevarlo a cabo.
Advertencia: Está extremadamente largo ;;
*********
Era sábado por la tarde y el SuJu Dorm se encontraba abarrotado de gente. El reloj marcaba ya las 5:30 p.m. y “De suerte” (Demasiada) los 15 miembros estaban reunidos, así que todos estaban ocupados haciendo los preparativos para cenar, un evento muy especial.
Henry y Zhoumi quisieron darles una sorpresa a llegar a Corea, y fue por eso que el manager les dio el día libre a los demás SuJus que aún tenían algo por hacer en sus agendas.
Sungmin, Ryeowook y Zhoumi estaban metidos en la cocina preparando un sin fin de platillos. Entre risas y palabras en chino, los tres tenían un enorme escándalo en su “templo” de comida.
Donghae, Eunhyuk y Siwon estaban colocando adornos en las paredes, tales como globos blancos por todos lados, banners con leyendas significativas para cada miembro y algunos cuantos regalos que las ELF se tomaban la molestia de mandarles.
Leeteuk y Kangin no se encontraban en el departamento, se dirigían al veterinario a recoger a Yesung, quien había llevado a Kkoming a su revisión mensual.
Heechul, Shindong y Kibum habían ido a comprar unos cuantos regalos para cada miembro, pues sólo ellos sabían de aquella “Improvisada” fiesta, que ya se venía planeando secretamente semanas atrás.
Mientras Hangeng y Henry se encargaban de limpiar los muebles y recoger el posible desorden que hubiese en el departamento.
Y ahí, en la mesa, se encontraba un pensante Kyuhyun. A ojos de los demás miembros, el maknae llevaba ya varios días con una actitud distinta. No era el alegre Kyu que siempre molestaba a sus hyungs; hacía ya días que no tocaba la pc (Lo cual en verdad era preocupante). Pero cuando los otros miembros le preguntaban si algo pasaba, él contestaba que tan sólo era el cansancio. Por su puesto que a nadie le iba a contar sobre el actual problema que atravesaba.
Ya llevaba varios días viendo de distinta manera a su hyung Sungmin. Al principio pensó que sólo era porque compartía habitación con él, cosa que no le cuadró pues ya llevaban años “viviendo” juntos.
En los ensayos siempre observaba sólo cuando el conejo bailaba, cuando hacía sus tareas domésticas, cuando lavaba la ropa, cuando comía, cuando iba al sanitario, cuando manejaba, cuando caminaba…
Todas esas observaciones comenzaban a alarmar al maknae, haciéndolo pensar que estaba cerca de caer en una actitud de completo pervertido.
De pronto de la cocina salieron unas risas que fácil se escucharon hasta Canadá, lo que hizo que Kyuhyun saliera de sus pensamientos y así apreciara las escenas próximas.
Ryeowook salió corriendo de la cocina como un niño pequeño, resguardándose detrás de Siwon, quien sólo comenzó a reír al escuchar los grititos que pegaba el eterno maknae… ¿Huyendo? De alguien más.
Seguido de Wook, salió Zhoumi, riendo de igual manera, con un tazón de fresas entre sus manos, mismas que, como imán atrajeron a Eunhyuk para lograr robar algunas.
Al final salio el mayor de los chefs, Sungmin, riendo con fuerza, buscando a sus “chefcitos”
El conejo en el cabello tenía rastros de harina, mientras que en su cara había restos de crema blanca. Con su manita sacudió un poco su cabello, haciendo un puchero cargado de ternura, y en cuanto notó que Kyuhyun le miraba, le sonrió amablemente.
La mente del maknae hizo un “clic” y comenzó a jugarle sucio. Esa dulce crema que traía Minnie en el rostro. ¿¡Por qué demonios no se la limpiaba!?
-Hey Hyung, debiste comprar más fresas- La voz de Ryeowook irrumpió el lugar y los pensamientos de Kyu.
-Es que… si no me venía rápido me iba a mojar-
…………………………… ¿QUÉ DEMONIOS? Kyuhyun empezó a híper ventilar. ¿Qué clase de frase era esa? “Si no me venía rápido me iba a mojar”… Más bien, ¿Qué clase de mente tenía el maknae? Sólo él pudo darle un doble sentido a aquellas palabras. Ahora en verdad comenzaba a creerse la idea de ser un total pervertido. Al momento se sintió un poco mal, pues sabía que el conejito lo había dicho (obviamente) sin querer dar una mal interpretación de sus palabras, pero al levantar la mirada y volver a la escena de Min con el rostro ‘sucio’ su instinto venció a su razón, haciéndolo caer de nuevo en ese pervertido juego.
-No te hubiera hecho mal un poco de lluvia- Un sonriente Henry se acercó a ellos, cargando uno de los gatos de Chul.
-Ahh, no digas esas cosas, es desagradable mojarse con la lluvia, además lo que compré se hubiera arruinado… No, preferí venirme rápido.-
Y ahí estaban de nuevo, esas palabras golpeteando al maknae, las cuales no sólo jugaban con su mente, “algo” entre sus piernas había despertado también, formando un pequeño bulto en su pantalón… agradeció al cielo que no era muy notorio. Pero… ¿Acaso su mente se había puesto en su contra? Tal vez nunca más sería capaz de escuchar una conversación normal sin que las frases cobraran un doble sentido en su cabeza.
-Bueno… ya no importa, al final ya estás aquí y la lluvia no te mató- Todos rieron ante el comentario de Eunhyuk. Quien por cierto aprovechaba ésa plática para comerse las fresas. El ambiente estaba tan alegre; todos reían incluso sin que dijeran algo.
-Donghae!!- El mono del grupo llamó al pez, obligándolo a abandonar la actividad que realizaba, tan pronto lo tuvo cerca depositó en su boca una fresa de las más grandes, al no llenar su cavidad bucal, le introdujo una más pequeña.
-Ahora te pareces a Henry!!- Gritó Ryeowook al no poder contener la risa, de inmediato todos se unieron a ese melodioso conjunto de carcajadas… excepto Kyuhyun.
Cuando el maknae estaba a punto de irse a lavar la cara (Pensó que probablemente eso le serviría para despejar su mente y disminuir su leve erección) nuevas palabras surgieron entre las risas.
-Ahora tú, hyung- Hyuk, con una de las fresas recogió los restos de crema que quedaban en el rostro de Min, pues Siwon ya se había encargado de limpiarlo en demasía.
El conejo abrió la boca para recibir aquella fruta, pero entonces el tiempo pareció congelarse ante los ojos de Kyu. Tenía frente a sí a un Sungmin con la boca abierta y los ojos entrecerrados; Oh no… su mente comenzó a jugar de nuevo con él.
“La quiero dentro Kyu~~”
Ésa frase resonó en su cabeza, había sido tan clara que podría jurar que en verdad Min se la había susurrado al oído, y como si un balde de agua helada hubiese caído sobre él, comenzaron a surgir escalofríos en su cuerpo, recorriendo repetidas veces su columna vertebral, erizándole la piel.
Tras no poder soportar toda su tensión sexual (O más bien su enorme perversión) se levantó de la mesa, golpeándola ruidosamente con las palmas de las manos, lo cual hizo voltear a los demás. Dio un largo suspiro y comenzó a retirarse al baño en completo silencio.
-¿Kyu?- Nadie había dicho nada, hasta que Zhoumi rompió ese corto silencio. El chino se había preocupado un poco, por lo tanto le pasó aquel tazón que estaba en sus manos aún a Donghae y fue tras el maknae.
Éste se encerró en el baño y de inmediato corrió a abrir el grifo de agua fría, haciendo llenar el lavabo, tomando entre sus manos el líquido cristalino, arrojándolo sobre su rostro, mojando un poco su flequillo.
¿Qué rayos estaba pasando? ¿Por qué justo ese día tan especial tenía que ‘descomponerse’ su mente?... Odiaba todo, en esos momentos se odió a sí mismo por ser un pervertido, por haber desarrollado sentimientos tan fuertes por su rosado hyung, por asustar a los demás, por quedar como amargado, por tener una semi-erección con una escena tan común, por…
-¿Kyu?- Alguien golpeó la puerta con extrema suavidad, abriéndola enseguida; era Zhoumi.
-¿Qué pasa?- El maknae respondió algo cortante, viendo sólo unos instantes a Mimi por el espejo, después mojando una vez más su rostro; tomó una toalla y cubrió el mismo con ésta, comenzando a secar su piel.
-¿Estás bien Kyu? Traes una actitud distinta hoy… - El pelirrojo posó su mano sobre el hombro izquierdo ajeno, esperanzado a que él volteara y le dirigiera la mirada… sólo que no reaccionó como esperaba.
El maknae tomó con fuerza la muñeca de Mimi y con un giro inesperado ambos quedaron frente a frente. Aplicando bastante agilidad, Kyuhyun acercó el cuerpo del más alto al suyo, rodeándole por la cintura con su brazo libre, lanzando una corta mordida a los labios del chino, quien sólo se quejó un poco.
Así, el maknae comenzó a dar varios pasos manteniendo el equilibrio, hasta acorralar a Mi en la pared; una vez ahí atacó su cuello con sus labios, cuidando de no dejar marca. El chino echó su cabeza hacia atrás, respirando un poco entrecortado.
-Kyu… No… No es momento de… hacer esto- Su respiración se aceleraba cada vez más, pues Kyu manoseaba de manera desesperada su torso, temiendo que sus manos se desviaran a lugares que realmente podrían ser peligrosos.
No hubo respuesta y las caricias no cesaron; los labios del maknae se apoderaron de los ajenos, besándolos repetidas veces. En ningún momento tuvo miedo de ser rechazado por Mi, pues en sus encuentros en China, esos toqueteos eran frecuentes… hasta que Eunhyuk y Sungmin ingresaron al sub-grupo, las razones para no repetir esas acciones eran obvias.
La respiración de Kyu se hizo más pronunciada, un tanto ruidosa, pero su prisa por devorar los labios del chino eran enormes.
-Ahora… ahora no Kyu… - Mimi aún “peleaba” por impedir todos esos besos y caricias, no quería causar algún problema o incluso arruinar la reunión, pero una vez más sus palabras no tuvieron éxito. Aquel maknae decidió por fin explorar la cavidad bucal del presente, introduciendo su lengua en ésta, buscando la ajena, dando iniciación a una pelea por ser el dominante de esa lengua. Sus manos comenzaron a viajar por debajo de las ropas del chino, sintiendo de inmediato la piel tibia de su torso, al maknae le encantaba el abdomen de Zhoumi, era marcado pero no exagerado, sentir la textura de sus músculos lo hacía híper ventilar.
Separó sus labios de los ajenos al sentir como el aire de ambos se agotaba lentamente, mordiéndole el inferior a Mi.
-Te deseo tanto… Sungmin… -
………………….. No… no podía ser posible que esas palabras escaparan de su boca, exactamente ese nombre.
Toda caricia cesó, todo el ambiente se cayó, la distancia entre ambos se agrandó gracias a un fuerte empujón que Zhoumi propició a Kyu en el hombro.
-¡Eres un estúpido! ¿En él piensas siempre que te me acercas? ¿Acaso me viste cara de tu consuelo?... Te malinterpreté… pensé que… que tal vez tenías corazón…- El pelirrojo se tragó las ganas de darle una bofetada, sabía que le dejaría una marca y no quería que alguien preguntara. Dejó pasar unos segundos y salió de ahí arreglándose las ropas.
-Mimi… yo…- No hubo oportunidad, el chino ya se había marchado.
Kyuhyun se llevó ambas manos a la cabeza, sintiendo sus desordenados cabellos. ¿Qué más? ¿Qué más iba a salirle mal? Ya estaba comenzando a detestar la tarde; tenía que calmarse, era un día muy especial para todos, no debía ni quería arruinar esa agradable reunión. Pero en verdad ese pequeño asunto lo estaba sacando de quicio. Tenía que ponerle un fin a sus pensamientos, a sus ganas, a toda idea rara que cruzara por su cabeza, de ninguna manera iba a dejar que sus malos pensamientos lo dominaran.
Una vez más humedeció su rostro y con la toalla se secó suave y lentamente, acomodando sus cabellos frente al espejo, después haciendo un intento de sonrisa a éste.
-¡Vamos Kyuhyun! Tú puedes- Se dio ánimos a sí mismo y salio del baño en plena calma. Notando que ya todos estaban ahí, así que con la mejor de sus sonrisas, trató de olvidar el incidente anterior, incluso para su suerte, Zhoumi parecía hacer lo mismo.
Y así, parte de la tarde y noche pasaron cálidamente, el ambiente era tan armonioso, todos en verdad que estaban felices. Unos se tomaban fotos con otros, conversaban, comían, se reían… una fiesta.
El gritadero era impresionante, de suerte ninguno de sus vecinos los fue a callar. Todo continuaba siendo un éxito.
A las 11 de la noche un brillante comentario surgió de la boca de Shindong.
-Oigan… Nari acaba de mandarme un mensaje… Nos invita a un club. ¿Vamos?- Gritos y palabras emocionadas no se hicieron esperar, y así, minutos más tarde Leeteuk, Kangin, Hangeng, Heechul, Donghae, Siwon y Eunhyuk se le unirían.
-Kibum… ¿En serio no vas? ¿Por qué?~~- Preguntó Donghae con una carita triste, tratando de convencerlo dándole “lástima”.
-No Hae… el drama que se está rodando requiere que se grabe en las madrugadas… ¿No has visto mis ojeras? Seguro que no! Ni te haz preguntado a qué se deban- Eunhyuk jaló suavemente del brazo a Donghae, notando cómo sus ojos se habían aguado al escuchar las palabras de Kibum. El actor se percató de eso, sintiéndose mal, no era su intención herir así al pececito.
-Lo siento en serio chicos, me gustaría ir pero el trabajo no se hace solo.- Kibum sonrió un poco, palmeando la cabeza de Donghae. Tomó su chaqueta del perchero y con la mano se despidió de todos los presentes, segundos después abandonó el departamento.
-Nosotros también nos retiramos- La vocecita de Henry hizo voltear a los SuJus.
-Zhoumi y yo estamos algo cansados por el vuelo y el ajetreo del día… ¿Nos disculpan si nos vamos a nuestro hotel?- Expresiones como “Ohhhh” y “Que mal” flotaron al instante, pero ese cansancio era comprensible, después de todo, y más ellos, sabían que viajar de un lugar a otro no era precisamente algo muy cómodo o relajante.
-Está bien chicos, tendremos más oportunidades después.- El líder Teuk aprobó la “retirada” de los chinos, y una vez más, entre todos, observaron cómo se retiraban por esa puerta.
-Bien… ¿Yesung? ¿Ryeowook?- Shindong los miró por un momento, desviando enseguida su vista al reloj de su celular, ciertamente no tenían todo el tiempo del mundo, la ida al club no dependía de ellos, si no de Nari.
-No, nosotros no vamos con ustedes.- Yesung respondió rápidamente.
-¡¿Ah!? Pero ¿Por qué?- Otra vez Donghae preguntando un ‘Por qué’.
-Es que… nosotros ya habíamos hecho planes para ésta noche, la reunión fue imprevista, todo nos tomó por sorpresa pero… lo nuestro no es algo que podamos cancelar.- Ryeowook se aferró al brazo del mayor, mirándolos con algo de pena, sin decir una sola palabra.
Pronto las risas de un escandaloso chino se escucharon de golpe.
-¿A qué hotel van a ir, eh?- Las risas de Hangeng contagiaron a Heechul, éste último al ser tan escandaloso hizo reir a todos los presentes, exceptuando al YeWook. Yesung por su parte giró los ojos y torció un poco la boca, sus palabras se habían mal interpretado; en cambio Ryeowook estaba ‘escondido’ detrás de Yesung con un rostro completamente sonrojado, el comentario que se había hecho era tan inesperado para él.
-Nos vamos- Yesung jaló al pequeño, retirándose de inmediato.
-Par de raros… que se diviertan haciendo sus cochinadas.- Shindong mientras hablaba, revisaba quién más faltaba para confirmar. En la mesa aún estaba Kyuhyun, con cara de pocos amigos, su expresión le provocó algo de miedo, por lo que optó por “dejarlo al último”.
-¡Sungmin!- Shin lo llamó con un grito, el cual sacó de la cocina al conejo.
-¿Sí?-
-¿Vas a ir con nosotros Hyung?- Un animado Siwon hizo la pregunta.
-Oh… me gustaría mucho ir pero prefiero quedarme a limpiar.- El conejo traía puesto un delantal de cocina y se le observaban las manos mojadas, al parecer lavaba los trastes.
-¿En serio? ¿No quieres ir a divertirte un rato más con nosotros?- Ahora Donghae era el interrogante.
-En serio chicos, vayan ustedes y diviértanse por mi, yo me haré cargo de la limpieza-
-Entonces no se diga más, vámonos.- Shindong fue el primero en salir del departamento, tomando de la mano a Siwon, quien a su vez jaló a Heechul, entre risas
Sin que nadie se diera cuenta (Exceptuando a Shindong) el maknae Kyu había huido sigilosamente a su habitación. Se sentía tan bien ahora que no había nadie en la casa, o al menos en esa habitación, el silencio gobernaba al igual que la obscuridad. Tomó varias colchas del clóset y se metió a la cama cubriéndose con estas, sintiendo un agotamiento mental terrible; cerró los ojos y suspiró hondo, se forzó a tener la mente en blanco y dedicó su tiempo a sólo relajarse. No había ningún ruido… todo era tan calmado, tan…
-Más… más duro Kyu… Más!!-
Los casi gritos de Sungmin le hicieron abrir los ojos de golpe. Estaba solo… ahí en su cama, había comenzado a sudar y su respiración era acelerada, al grado de híper ventilar.
Fue un sueño… muy extraño pues nunca se dio cuenta cuando se quedó dormido, ni si quiera sabía si era un sueño, no había “imagen” alguna en ese pensamiento inesperado.
-Una hora…- Así era, miró el reloj notando que sólo había pasado una hora, y ese sueño fugaz le había provocado más estrés mental al maknae.
-Esto no puede seguir… Tengo que hablar con Sungmin- Se movió en la cama, quitándose las mantas de encima. Su corazón latía rápido y su respiración no podía normalizarse.
-No… no puede ser…- El maknae se miró, y ahí estaba nuevamente, un bulto pronunciado dentro de su pantalón. Aquella ilusión auditiva había despertado nuevamente su instinto pervertido, pero tenía que controlarse, en verdad tenía que arreglar eso.
-Me tengo que calmar… Vamos Kyuhyun, calma, todo va a salir bien… respira hondo…- Y así fue, acató sus propias órdenes. Respiró profundamente y trató de calmarse; cerró sus ojos, inhaló… exhaló y justo cuando se puso de pie, escuchó una vocecilla.
-Aish, esta toalla no es la mía, está más pequeña.- La otra puerta existente en su cuarto conducía al baño, por la cual emergía un conejito mojado con sólo una toalla en la cintura, la cual era sujetada por su mano izquierda; su torso estaba perlado de agua al igual que sus cabellos, venía de ducharse.
-Ahh… no sabía que estabas aquí Kyu- Su hyung le sonrió, sin embargo era costumbre suya analizar a la gente con la mirada, así comenzó a mirar de pies a cabeza al maknae, obviamente sus ojos no pudieron pasar por alto aquel bulto entre sus piernas, lo cual lo hizo apenarse, cayendo en cuenta que estaba prácticamente desnudo frente al bebé del grupo, y que quizás… en una remota posibilidad ese bulto se debía a la escena que le estaba ofreciendo a su dongsaeng.
-¿Te… te desperté?… Lo siento mucho- El conejito entró en pánico, no sabía como cubrir su piel, así que se puso ambas manos en el pecho, olvidando la toalla de la cual se quejaba por estar pequeña. Segundos después se dio cuenta que su toalla había caído al suelo.
………………..
Un enorme silencio se hizo en la habitación, tras unos cuantos segundos Sungmin reaccionó… de una manera muy torpe; se limitó a darse la vuelta y darle la espalda al maknae… mala idea. Algo que siempre había provocado al pequeño Kyu era ese perfecto trasero que Sungmin poseía, y esta vez no sería la excepción.
-Sungmin…- Fue lo único que pudo convertir en palabras. Rápidamente se aproximó a su hyung y colocó ambas manos en ese adorado trasero, al sentir la suave piel de éste una fuerte punzada llegó a su miembro.
-¡Kyuhyun…! ¿¡Qué haces!?- Min trató de darse la vuelta, lo cual no le fue posible pues Kyu, con mucho cuidado lo empujó contra la pared, apegó su cuerpo al del mayor y continuó manoseando esa fisionomía que tanto deseaba. No estaba seguro si todos sus actos tendrían efectos o consecuencias pero ya no había vuelta atrás… y si había no la daría.
El pecho de Kyu se apegó a la espalda mojada de su hyung, haciendo que sus ropas se humedecieran con las gotas de agua. Aproximó sus labios a la oreja de Sungmin y habló pausadamente.
-Hyung… llevo semanas deseándote… y ahora te veo así… lo siento pero… no aguanto más- Tras finalizar, sus labios se apegaron a la oreja del conejito, mordiendo la orilla de esta, delineándola con la punta de la lengua, succionando su lóbulo, aplicando tantas acciones en ese pedazo de piel como le era posible; Min sólo jadeaba al sentir cómo las habilidosas manos del bebé masajeaban en círculos sus nalgas, la atención en su oreja hacía que se agitara más, tratando de alejarse de Kyu, pero para su mala suerte el cuerpo de su dongsaeng era más grande y pesado, estaba aplicando fuerza para retenerlo ahí.
-Kyu… ¿Estás ebrio?… De… déjame – No hubo respuesta, las manos del maknae masajeaban cada vez más fuerte su trasero pero pronto abandonaron ese lugar, su izquierda viajó hasta el pecho de Min, acariciándolo con sutileza, mientras su derecha se ocupaba de su abdomen. Su dedo índice delineó el contorno de su ombligo lentamente pero no se detuvo ahí, bajo más y más, hasta encontrarse con el semi-erecto miembro del conejo. Al rozar sus dedos en la piel de éste, el mayor emitió un corto gemido reaccionando al toque, ya que de la impresión y sensación, arqueó la espalda hacia abajo, lo cual fue muy malo para él, pues su trasero se había apegado a la pelvis de Kyuhyun, sintiendo los pliegues de su pantalón y un bulto duro en éste, el cual le provocó miedo, a tal grado de parar todo signo de insistencia, se quedó ahí… estático.
-Eres tan malo conejito… No esperaste a que tomáramos una ducha juntos… tendré que castigarte- El calor de la situación alcanzó el cerebro del maknae, fundiendo sus pensamientos, hablando cualquier incoherencia.
-Kyu… ¿De qué estás hablando?... Su-suéltame ahora…- Pregunta sin respuesta, ni Kyuhyun sabía realmente lo que estaba haciendo, su mente se desconectó y ahora era sólo guiado por su instinto. Nuevamente empezaron los forcejeos, las consecuencias de estos fueron los plenos roces en ambos cuerpos.
Sungmin no se estaba quieto, lo cual por un momento le hizo pensar a Kyu que la situación realmente lo incomodaba, pero toda idea sobre compasión se rompía al escuchar los gemidos del conejo y su tono de voz especialmente agudo. Pero ya, no lo dudaría más, había empezado algo y tenía que terminarlo.
Ambas manos pasaron al plano abdomen del mayor, acarició esa suave área para después tomarlo firmemente de la cintura, esa caricia provocó un fuerte escalofrío en Sungmin, la sensación se alojó en sus rodillas y fue así como perdió fuerza, gran oportunidad para Kyu pues se aprovechó de eso para arrastrarlo hasta la cama.
-Ahhh… Déjame Kyu… Kyuuuu~… te lo ruego… no quieres hacer esto…- Pero el maknae no decía nada… nada salía de su boca, en veces algunos sonidos guturales. Min sólo sintió como fue arrojado a la cama y la escena siguiente fue un Kyuhyun desvistiéndose ante él. El maknae miraba a su conejito de una manera tan lasciva, viéndolo como su presa, indefenso y lleno de miedo, le dolían las circunstancias, pero no desaprovecharía ésa única oportunidad.
-Por… por favor Kyu… No…- Su miedo provocó unas cuantas lágrimas, su corazón saltaba haciendo su pecho doler, dolía esa imagen de Kyuhyun. Su aliento se filtraba de sus temblorosos labios, los cuales de inmediato fueron bloqueados por el bebé; había tomado lugar encima de Sungmin, atacando sus suaves y finos labios. Y gracias a la acelerada respiración del conejo pudo acceder a su cavidad bucal con facilidad. Sin más dejó ir su lengua, buscando la contraria pero no obtuvo respuesta, realmente no esperaba una, así que sería a la fuerza.
El menor se separó de sus rosados labios y se dedicó a apreciar las lágrimas de su hyung. Su corazón ahora dolía, no podía creer que le estaba haciendo eso a su pobre conejito, y lo peor era que aún estaba consciente… y no tenía ganas de detenerse.
Se separó un poco del cuerpo ajeno y posó sus manos en las rodillas de Min, haciéndolo que abriera sus piernas. El pequeño conejito temblaba bajo el cuerpo menor, pero de algún modo dejó de oponerse.
Sungmin comenzó a sollozar, esperando el ‘siguiente’ ataque de Kyuhyun… aunque ya podía imaginarlo.
-Kyu… te lo imploro… no… ahhh…- Una vez más Kyu no escuchó sus súplicas, éstas fueron acalladas con una lamida en su miembro. La caliente lengua del maknae recorría la longitud de éste lentamente, deteniéndose en la punta, lamiéndola con deseo, segundos después ya tenía la hombría del conejo dentro de su boca.
Min tan sólo se preguntaba dónde el bebé había aprendido a hacer eso, era realmente bueno… aunque no quisiera aceptarlo.
Como se lo propuso antes, Kyu no perdió el tiempo, cada lamida que daba era remarcada, terminando en veces con suaves mordidas a la punta, los diversos gemidos de su conejito lo impulsaban a seguir cada vez más.
Sungmin cubrió sus labios con sus dedos, mantenía los ojos cerrados, por más que quisiera, lo que el maknae le hacía se sentía demasiado bien. Su mente disparaba ideas, pensamientos y recuerdos por todos lados, se preguntaba si estaba bien dejar que Kyuhyun continuara con sus actos. Él sabía que era aún más fuerte que el maknae, de un empujón podía quitárselo de encima… pero su subconsciente no se lo permitía… ¿Realmente deseaba que su Kyunnie siguiera? Estaba decidiéndose entre detener el acto o no cuando un fuerte escalofrío recorrió su espina dorsal, Kyu había dado una leve mordida a su ombligo, e iba ascendiendo, repartiendo mordidas, lamidas y pequeños besos por toda la piel de su abdomen. Continuó hasta llegar al cuello de Ming, mordiendo su manzana de adán con suavidad, subió un poco más, hasta sus labios precisamente y los mordió lenta y suavemente. Aprovechando estar encima de él, dejó ir su cadera hacia abajo, sintiendo como su hombría se rozaba con la de su conejito, provocando en ambos un suspiro largo.
-Minnie… Te amo demasiado.- El maknae entrecerró sus ojos y con su mano derecha tomó ambos miembros, masturbándolos con lentitud mientras la punta de su lengua delineaba los perfectos labios del chico rosa.
-Kyuuuu…- Era lo único que Sungmin podía pronunciar, su mente ya había volado muy lejos, ahora estaba completamente sumergido en el juego de su dongsaeng, fue ahí cuando se dio cuenta que ese juego necesitaba llegar más lejos. Los brazos del conejo pasaron a rodear el cuello de Kyuhyun, sus dientes apresaron los carnosos labios del maknae mientras su cuerpo y conciencia disfrutaban de todas esas sensaciones provocadas por la mano del menor. Ésta se paseaba remarcadas veces por toda su erección, repartiendo el fluido preseminal del conejito en ambos miembros.
El maknae al notar la distinta reacción de Min sonrió para sus adentros, alegrándose de que no estuviese enojado o algo parecido, así que ahora esperaba que pudiera llegar más lejos.
-Hyung… Quiero estar dentro tuyo…- Kyu se ruborizó ante sus propias palabras, no pensó que en verdad fuera a ser capaz de decírselo, lo miró un poco apenado a los ojos, bajando el suave masaje que mantenía, para esperar una respuesta.
-Kyunnie…- Sungmin desvió la mirada, suspirando suavemente. –Yo… yo quiero sentirte dentro- Aún más sonrojado que Kyuhyun, el conejo aceptó aquel deseo. En respuesta, el maknae le otorgó un suave y largo beso, abandonando así su anterior acción, tomando los muslos de Min para abrir completamente sus piernas. El conejo deshizo el beso al sentirse avergonzado con su nueva postura.
-¿Qué… qué vas a hacer Kyu?- Ahora se mordía el labio… con inseguridad. El menor deslizó su dedo índice y medio en los labios de su hyung, respondiéndole con una suave sonrisa.
-Tengo que prepararte hyung, no quiero lastimarte… Lame mis dedos ¿Sí?~- Y finalizó sus palabras guiñándole. Esto casi mata a Sungmin, nunca lo había visto comportarse de esa manera, ni siquiera en escenarios, y esa era una clara muestra de que en verdad lo quería, él no demostraba su verdadero ser tan fácil, pero regresando al momento, recordó y acató la orden de su Kyu; con la punta de su lengua comenzó a lamer sus dedos, degustando de primer instante un sabor salado, intuyendo que ese era el sabor del fluido preseminal. Pronto el maknae introdujo sus dedos en la cavidad bucal de Ming, sintiendo la asperidad de su lengua y lo húmedos que se iban tornando conforme se movían ahí dentro.
Después de unos segundos los sacó de la boca ajena y los dirigió a la entrada del conejito, rozó la yema de su índice alrededor de su entrada y escuchó un muy leve quejido.
-Tengo miedo Kyu…- Sungmin ahora se notaba un tanto lloroso, ninguno de los dos se explicaba el por qué si no estaban haciendo nada.
-Si duele mucho dime…- Y antes de esperar o recibir respuesta, el menor introdujo su índice en la cavidad anal de su hyung, sintiendo como éste era apresado, comenzó a moverlo, al mismo tiempo que escuchaba como el conejo se quejaba un poco. Al sentir insuficiente un solo dedo, decidió adentrar el segundo y comenzar un suave movimiento de tijera, para abrirlo un poco más, pero nuevamente Kyu sintió insuficiencia, así que optó por introducir un tercer dedo, que no había sido pasado por la previa lubricación, pero esperaba no lastimar a su conejo. Poco a poco su mano tomó un ritmo lento, simulando una penetración, sólo para acostumbrarlo.
Por su parte Minnie se mordía el labio inferior mientras mantenía cerrados los ojos, era una sensación muy extraña, no le estaba gustando y eso empezó a llenarlo de miedo, no quería salir lastimado, ya que probablemente no podría disfrazar ese dolor frente a otros. Sin más, una lágrima corrió por su mejilla, traicionera e involuntaria lágrima. Kyu al notar esto se detuvo un poco y besó con suavidad sus labios, apegando la punta de su nariz con la ajena.
-No llores hyung… ya estás listo- Otorgó otro beso a su hyung y removió de su entrada sus dedos. Kyu se puso de pie, tomando de la mano a su mayor para que se pusiese de pie también. El menor tomó ahora lugar sobre la cama, acostándose sobre ésta, con la mano hizo señas al chico rosa para que éste se montara sobre sus caderas, y así fue. Se postró sobre el menor como si estuviese hincado, apoyó sus manos abdomen ajeno para tener apoyo, buscando la postura más cómoda.
-¿Listo hyung?- Ambos se miraron fijamente y en silencio, el mayor tan sólo afirmó con la cabeza, pronto sintiendo como el maknae rozaba el glande contra su entrada. Pronto éste hizo intromisión en el cuerpo de su hyung, sacándole un gemido largo y fuerte. Su cavidad después de la preparación era aún muy estrecha, se le estaba dificultando entrar.
-Trata de… de relajarte hyung- Con su mano libre recorrió la espalda de Ming, hasta que por fin pudo estar completamente dentro de él.
El conejito jadeante que tenía encima era lo más sexy que había visto en su vida. Tenía las mejillas coloradas, el cabello aún mojado de su recién ducha, su cuerpo perlado en esa excitante combinación de agua y sudor, su pecho subía y bajaba agitadamente, sus pezones habían endurecido por sí solos, todo en ese momento era más que perfecto.
-Kyunnie… me duele- Sungmin se quejaba mientras aún mordía el labio inferior propio, comenzando a mover sus caderas en busca de comodidad.
-Hnn… no te… no te muevas hyung- Los movimientos de Min eran tan excitantes para Kyu, pero no podía dejar que el placer le ganara, o si no su conejo en verdad iba a salir lastimado. Colocó ambas manos en el trasero del chico rosa y trató de parar sus movimientos, pero no lo logró.
-Es que me duele… Kyu, me duele!- No paraba de moverse y estaba excitando cada vez más al menor. Éste comenzó a masajear ese suave trasero que tanto amaba; sin más movió su cadera, dando su primera penetración firme. Sintió un alivio tan enorme que continuó. Las lágrimas de Sungmin corrían por sus mejillas y se escurrían por su cuello, mientras algunas caían al abdomen de Kyu, pero eso ya no le importaba a nadie, Min había perdido toda seña de dolor.
Ahora Ming se había quedado quieto, mientras el maknae se ocupaba de llenarlo por completo con su erección; pero no era suficiente. Reuniendo las fuerzas necesarias, colocó una de sus manos en la espalda baja de Sungmin y con la otra se impulsó, dejando recostado a su hyung, con las piernas abiertas pero flexionadas. El menor tomó lugar encima del conejito y volvió a arremeter, escuchando los dulces gemidos que le eran ofrecidos.
Aprovechando la cercanía, Kyu tomó entre sus labios el pezón izquierdo de Min, lamiéndolo repetidas veces, mientras con su mano estimulaba el derecho. Cuando notó más tranquilidad en la cara de su hyung aumentó la intensidad de sus penetraciones, encontrando ese punto exacto en el que sabía que todo terminaría de manera deliciosa.
-Ah… Ahí Kyu!... Más!!~- Había dado con su objetivo, y no iba a desaprovechar el momento. Comenzó a embestir a su hyung de manera ruda, deleitándose con todos los gemidos y palabras sin sentido que decía su mayor. Queriéndole brindar aún más placer, Kyu tomó en su mano ese erecto miembro necesitado de atención, lo acarició fuertemente, empezando una masturbación al mismo ritmo de sus penetraciones.
Un cosquilleo recorrió el abdomen del menor, sintiendo aproximarse aquel deseado orgasmo.
-Hyung… hyung yo…- No lograba convertir nada en palabras, todo se empezaba a nublar y su cuerpo sólo era receptor y dispensor de placer.
-T… tú… tú qu…!- El conejito ni siquiera pudo terminar sus palabras ya que el placer lo había inundado completamente, tan sólo sintió un tibio líquido sobre su abdomen, se había corrido en manos de su Kyunnie. Así mismo su cavidad anal se contrajo de sobremanera, apresando el miembro del maknae, segundos después ésta fue llenada con la esencia del menor.
Kyuhyun se dejó caer encima de Ming, no importándole nada, tan sólo dando pequeños besos al mentón de su conejito. Ambos respiraban agitadamente, su corazón latía de manera acelerada, los dos fundidos en una atmósfera sólo para ellos, no existía mundo ni nadie más, tan sólo ellos dos juntos.
…………………….
Un blanco rayo de luz golpeó los párpados del maknae, el cual abrió los ojos deseando matar al progenitor de esa molesta iluminación que le había despertado, imposible, era la luz solar.
Sungmin dormía plácidamente mientras sus brazos envolvían el torso del maknae. Después de todo no había sido un sueño, pero realmente lo parecía…
-¿Kyunnie?- El conejito abrió lentamente los ojos, cubriéndose con la mano de los incómodamente visuales rayos de sol.
-Buenos días Minnie- el maknae besó la frente de su hyung suavemente, mientras sonreía. Cuando Ming se dispuso a contestar, escucharon voces fuera de la habitación.
-Buen día Heechul hyung.-
-Ohhhh Ryeowookie! ¿Puedes caminar? Pero mira! Quien te viera, tan pequeñito y con tanto aguante!!~- El escandaloso Heechul conversaba con el eterno maknae fuera de la habitación del KyuMin.
-¿De qué hablas hyung?-
-No te hagas el tonto, todos sabemos que tú y Yesung se fueron a revolcarse por ahí!-
-¿¿¡¡Qué!!??... ¿Eso creyeron?-
-¿No es verdad?-
-No hyung… Yesung había quedado con su mamá de ir a limpiar el espacio en el que Kkoming vive… y me pidió ayuda, por eso no podíamos cancelar.-
-Oh… Que mal~~ Yo quería que me contaras las pornosidades que habían vivido juntos.-
-¡Heechul hyung!- La risa del escandaloso Chulie dio por finalizada la plática, esa plática que el KyuMin había escuchado perfectamente.
-Sungminnie… No quieres contarle todo lo que pasó anoche a Heechul hyung?- El maknae sonrió recibiendo un almohadazo en el rostro por parte de Sungmin. Ambos permanecieron abrazados bajo las sábanas, intentando conciliar nuevamente el sueño.
“A veces es necesario intentar para perder o ganar… Las consecuencias nunca pueden ser tan malas.”
.FIN.
Que bueno (jijijji) Escriben re bien los lemon... KYUMIN me encanta FIGHTING!!
ResponderEliminar*OO* Amo el KyuMin <3
ResponderEliminaryo igual amo el kyumin muy bueno el lemon jajaja fighting!!
ResponderEliminar